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lunes, 9 de noviembre de 2009

CARLOTA, EN TERCERA PERSONA




Carlota acababa de cumplir los 18 años. Media melena rizada, de ojos marrones, boca pequeña, de baja estatura, cintura estrecha, anchas caderas; sonrisa permanente, mirada limpia; alegre, extrovertida, algo alocada. Era extravagante y le gustaba ser el centro de atención de sus amigos y de los que no lo eran tanto.
Carlota tenía magia, tenía imán; era atractiva para los chicos de su edad y levantaba envidias entre las chicas . A veces era confundida porque le gustaba absorber cada segundo de la vida. Le gustaba bailar alocadamente, contonear su cuerpo de tal manera que siempre conseguía que le hicieran un círculo a su alrededor y ella, egocéntrica, íba aumentando el ritmo de sus caderas, ladeando su cabeza de un lado a otro, haciendo aspavientos como si llegara a un clímax.
Vivía en la ciudad pero le gustaba ir a las fiestas de un pueblo cercano al suyo. Allí daba rienda suelta a su libertad, a su sana libertad.
Una noche cualquiera, de vuelta a casa, una noche cerrada, una noche donde las estrellas habían viajado a otro universo sucedió algo horrible.
Los amigos de Carlota habían insistido en acompañarla a casa, ella se había negado, como tantísimas veces ya que su casa estaba apartada, una casa en lo alto de una calle angosta , donde parecía terminar el mundo. Carlota caminaba con paso firme, acompañada de sus alegres pensamientos y de su cigarro; la respiración algo entrecortada por el humo inhalado y por la pendiente de aquélla maldita calle.
Oyó un ruido tras ella, voces que animaban a otra persona para que se interpusiera en su camino. Carlota tuvo miedo, tiró su cigarro y echó a correr pero aquél individuo la alcanzó. La llevó a rastras hasta el portal de su casa, le rasgó el suéter negro mientras el cuello de Carlota sentía el frío acero de una navaja en su cuello inocente.
El resto de las voces callaron. Carlota notó el asqueroso aliento de su agresor mientras le decía:
- Si gritas, te mato, aquí mismo te mato.
Carlota reconoció a su agresor, un chico con el que nunca antes había hablado pero sabía de su mala fama en aquella localidad.
Tenía que reaccionar, tenía que pensar, rápido, rápido. No podía permitir que aquél ser la poseyera.
- Si te portas bien y haces todo lo que te diga no te pasará nada, decía .
- Haré todo lo que me digas, lo estoy deseando. Hace tiempo me fijé en ti, hace tiempo tenía ganas de ti pero quita esa navaja de mi cuello, no es necesario, dijo Carlota con voz caliente.
Fue la mejor actuación de su vida.
El agresor, convencido de las falsas intenciones de Carlota, tiró el acero .
- Quítate la ropa, ordenó Carlota. Se había adueñado de la situación.
Babeando, el agresor obedeció a Carlota, momento en el que aprovechó para escapar gritando, pidiendo auxilio, subió las escaleras de tres en tres hacia su casa. El agresor la alcanzó, le dio fuertes golpes mientras Carlota se protegía con sus brazos sin dejar de chillar.
Se encendieron luces, se oyeron voces , se abrían puertas......y el agresor huyó.
Carlota tuvo suerte, no fue violada, tan solo ultrajada.
Carlota denunció, olvidó.
REFLEXION: ninguna mujer ha de permitir un acoso, una agresión, una violación. Hay que denunciar estas situaciones aunque la justicia tiene que castigar más duramente a estos hombres.. Hay que hablar, desahogarse porque, mujer... tú no eres la culpable.......NUNCA!!!

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14 comentarios:

Sol - Imaginario Desesperación dijo...

Emibel, es una verdaera obra de arte basada en el drama lo que has escrito. Me encantó.
Cariños!

disancor dijo...

Tema muy de actualidad, bien desarrollado y magistralmente escrito.
Saludos

emilio dijo...

Triste relato...

Cuando una mujer dice NO, es que NO, todo hombre deberíamos saberlo...

La violencia que nos rodea, debemos acabarla entre todos, hombres, mujeres, jóvenes.

Preciosa y valiosa entrada cielo.

Ex-compi dijo...

Aunque nos queda mucho, cada vez hay mas hombres que piensa violencia 0 y si no mira mi Emilio,

Como te lo digo dijo...

Menos mal que esto es sólo un relato. Lo horrible, es que en muchas ocasiones y a muchas mujeres les sucede algo tan horrible.

Nunca (por desgracia) se acabará completamente con este tipo de agresiones, pero ojalá algún día las estadísticas nos sorprendan informándonos de que (por lo menos) han disminuido las muertes por palizas brutales, violaciones y toda esa puta mierda.

Buena entrada Emibel :D

Besazos

pluvisca dijo...

Pues si Emibel, lo primero de todo "nunca sentirse culpable"

En cuanto al modo de enfrentarse, denota madurez y seguridad, ojala todas las adolescentes actuaran asi, pero a esa edad es difícil, bueno a esa y a ninguna...

Triste tema y difícil de erradicar.

Besos guapa

ramoneti dijo...

Triste relato Emibel menos mal que Carlota dentro de lo malo que le pasa puede contarlo, gracias a su astucia y coraje y le sale bien pero la mayoría de las veces acaban violadas y asesinadas por eso hay que denunciar todo el maltrato que se realice antes que sea demasiado tarde aún así es un tema muy complicado.un abrazo Emibel

Reflexiones de Emibel dijo...

Sol, me has ruborizado. Gracias, me alegro que te gustara.

Disancor, bienvenido, ésta es tu casa. Gracias por tus elogios. Por desgracia es un tema de actualidad y que no tendrá fin mientras exista gentuza.

Emilio, más que triste es dura, no te parece? Tienes razón en tus palabras siguientes, hay que respetar la palabra de una mujer, igual que la de un hombre. Gracias por tus halagos.

Ex-compi, sí nos queda mucho. El resto del comentario no lo entiendo muy bien, "mi Emilio", entiendo que tu pareja se llama Emilio, anda qué casualidad como mi marido.

Como te lo digo,es sólo un relato basado en hechos reales, no desvelaré el nombre de su protagonista porque ella no quiere.
Ojalá tus palabras se hgan realidad. Gracias.

Pluvisca, hay mujeres que, aun siendo jóvenes son muy maduras ó bien el miedo les hace reaccionar sabiamente. Me gusta seguirte. Gracias cielo

Ramoneti, sí, Carlota tuvo suerte. Completamente de acuerdo en todo lo que dices. Un abrazo y ya tengo ganas de leerte, que estás vago ehhhh

GRACIAS A TODOS.

estoy_viva dijo...

Lo mas importantes es denunciar, tengo un amigo policia que dice que es importante dejarle huella, arañarlo, que quede constancia de lo que intento. Muchas veces se ha criticado que una mujer vestida de una forma segun ellos provocativa, una mujer no es un objeto es algo mas que un cuerpo dispuesto para que venga alguien y desee lo que ella dice no y no, abusar a la fuerza debe ser un gran delito, pagar con unas leyes mas fuertes, pero esta ley tiene muchas salidas que no llegamos a comprender y muchos salen impunes o con penas muy bajas, y como quedan las victimas, que muchas despues no vuelven a ser las mismas, se siente culpables cuando no es asi, porque hicieron todo lo posible para evitarlo.
Un buen relato que nos hace refrexionar.
Con cariño
mari

Teresa dijo...

Triste historia con final feliz por su coraje y valentía... muy bien relatado Emibel. Me ha gustado la forma de describir una violación

Un abrazo

Paz Gomory dijo...

Muy redactado Emibel, por desgracia es una historia que ocurre muy a menudo y en ocasiones no se denuncia. Sigue escribiendo así. Un besito.

Angus dijo...

Magistral. Una historia simplemente buenísima. Brutalmente armada de talento. Me ha fascinado de principio a fin.

colibrí dijo...

Conmovedora, Emibel, es la triste realidad, contada con maestría. Cuántas veces habrá sucedido eso mismo de forma anónima...y lo terrible es la culpabilidad.
BRAVO POR LA DENUNCIA!!!
Hay que desahogarse...hay que denunciarlo
Me has enganchado..
Un besico conmovido

Reflexiones de Emibel dijo...

Mari, estoy completamente de acuerdo contigo. Me gusta hacerte reflexionar. Gracias guapa.

Teresa, me alegro de que te guste Sigo esperando leerte, no me seas vagueta eh! Gracias por tus bonitas palabras.

Paz, gracias por tu comentario. Mi protagonista denunció pero pasó por momentos duros. Sigo esperando tus buenísimas entradas.

Angus, que me ruborizas y emocionas con tus halagos, mira que me lo voy a creer (broma). Eres muy generoso con tus palabras. Gracias.

Colibrí, mi paisana, me alegro de haberte enganchado. Gracias por tu comentario. Y, en cuanto guardes las cajas, te pones a escribir, vale? que tengo ganas de leerte y comentarte.
Un beso de empujón a escribir.

GRACIAS A TODOS